Tips para un uso eficiente de la calefacción domiciliaria

Sabemos que se apronta el invierno, y con él las bajas temperaturas, la nieva y las escarchas que tanto frío nos hacen pasar, desafiándonos año a año a buscar las mejores formas de mantenernos calefaccionados en nuestros hogares, lugares de trabajo, y espacios que frecuentamos constantemente.

No exageremos la temperatura

Sabemos que no hay sensación más agradable que ingresar con frío a un espacio calefaccionado, sin embargo, para no incurrir en gastos excesivos de combustible, debemos intentar mantener durante el día nuestros equipos de calefacción a una temperatura fija, siendo las temperaturas entre los 22° a 25° óptimas para sentir una temperatura agradable. No se trata de ver nieve por la ventana y estar en traje de baño en el hogar, debemos buscar el no pasar frío, combinando nuestra ropa con la calefacción, logrando en lo ideal, un uso eficiente del combustible sin buscar alzas elevadas de temperatura, y por ende, aumentando el consumo por periodos de tiempo que a fin de cuentas, causan estragos en cualquier bolsillo.

¡No son secadoras de ropa, son estufas!

Pese a creer que estamos siendo eficientes al secar nuestra ropa húmeda o recién lavada frente a la estufa, estamos generando un alza importante de humedad al interior del hogar y por consiguiente una baja en las temperaturas, lo que nos obligará a aumentar la potencia calórica y por ende, el gasto en combustible. Lo ideal es habilitar espacios techados y con circulación de aire para secar nuestra ropa, y no hacerlo al interior del hogar, ya que incluso, podemos acarrear problemas respiratorios a nuestros niños y adultos mayores.

Aprovechemos el uso del horno

Si somos aficionados cocineros y amantes de la buena mesa, o bien, asiduos de las preparaciones con horno, considera el dejar abierto éste al terminar de utilizarlo, ya que al interior de los hornos se concentran altas temperaturas, las que podemos aprovechar permitiendo que salgan al exterior una vez terminemos de cocinar. Podremos gozar de unos minutos de temperaturas más altas sin exigir a nuestros equipos de calefacción.

Aislamiento de las paredes y ventanas

Se ha demostrado que la mala aislación en los hogares implica una perdida de alrededor de un tercio del calor que generamos con nuestras estufas, por lo que es imperativo enfrentar el invierno con paredes y ventanas aisladas. Esto puede ser realizado con materiales alternativos, buscando cerrar eventuales fisuras o entradas de aire, y además, utilizando cortinas gruesas, que impidan la salida del calor. Durante el día, si hay luz solar debemos dejarla ingresar al hogar, pero en las noches, debemos mantener ventanas y cortinas cerradas para evitar que el calor que generamos salga. Puertas, ventanas, escotillas, ductos, paredes, techumbres y balcones son los lugares que debemos revisar y sellar de la mejor manera posible para evitar la ineficiencia calórica.

Diversifiquemos nuestra matriz energética

Dependiendo del bolsillo de cada uno, podemos también optar a distintos tipos de calefacción que permitan no sufrir con los fríos patagónicos, para esto, debemos planificar nuestros espacios en relación a como nos calefaccionamos y a cuáles son los espacios más utilizados. Siempre es una buena alternativa reforzar ciertos sectores con calefacción eléctrica, a gas o a parafina, privilegiando el uso de métodos menos contaminantes que la leña, por lo que si nuestro hogar lo permite, podemos reducir el uso de la leña durante todo el día o bien utilizarla para mantener una temperatura base, reforzando lugares de alto uso como la cocina, living o habitaciones, con otros equipos, así nos mantenemos calefaccionados y ayudamos a reducir la contaminación de nuestra Patagonia.

Foto: Diario Concepción